miércoles, 14 de diciembre de 2016

domingo, 4 de diciembre de 2016

Las supermujeres de los cómics


En los cómics de supermujeres, las protagonistas presentan alguna de estas características: gran fuerza física, poderes sobrehumanos en sus puños o garras, capacidad de volar, capacidad de aparecer y desaparecer, de avanzar o retroceder en el tiempo histórico, o ser semidiosas o encarnación de las diosas del mundo clásico, copiando su imagen  de los de superhombres, con el aliciente añadido de la belleza y el erotismo con el que los dibujantes adornan a este tipo de heroínas. 
Superhombres y supermujeres tienen cuerpos idealizados independientemente del sexo, aunque hay  una clara diferencia en cómo se idealizan. Al representar a los hombres se suele partir de un cuerpo atlético y musculoso, realzando hasta la exageración ambas cualidades, y obteniendo como resultado una imagen que simboliza un ideal de fuerza, destreza y poder.En el caso de las mujeres, en cambio, se toma como punto de partida un cuerpo fuertemente sexualizado, idealizándolo, pero  buscando  resaltar su sensualidad, erotismo y belleza y no la fuerza o el poder de la heroína. En este caso, la representación final se aleja del cuerpo de una atleta y acaba pareciéndose al de una modelo portada de Playboy. 



Algunas personas argumentan que este modelo sexuado de representación en el cómic es igualitario, ya que la sexualización masculina pasa por presentar un cuerpo hiperatlético y musculoso, y la femenina por un cuerpo de modelo .  Pero ocurre que  imagen de los hombres está idealizada pero no sexualizada.  De hecho, la antrepierna  de los hombres es el gran desconocido en le mundo del cómic, a pesar de que constituye  una de las partes más eróticas y sexuales en un hombre, y aún más cuando se llevan mallas o trajes ajustados, característica común de la mayoría de los superhéroes. 


Hulk y She -Hulk

Lo mismo se podría decir de la belleza en sí. Hombres y mujeres en el mundo del cómic presentan aspectos diferentes. En algunos casos, protagonistas equivalentes, como podrían ser Hulk y She-Hulk, presentan una imagen muy diferente para el hombre, monstruoso y feo en el primer caso  y muy deseable en el segundo. Además, los villanos presentan una  diversidad de cuerpos y aspectos que sí pueden ser feos y grotescos sin problemas, algo que una mujer, aunque sea malvada, difícilmente se puede permitir. 

De forma general tanto en los uniformes de ellos y ellas, abundan los colores vivos y las botas , con materiales que simulan cuero o látex y ajustadísimos… y aquí terminan los parecidos. Ellos suelen seguir la tendencia “traje de buceador”, que cubre el cuerpo entero, y sólo en contadas excepciones algunos se arriesgaran a mostrar pectorales. Ellas, en cambio, siguen varias tendencias. El  “bañador”, un clásico que le debemos a la primera gran heroína del cómic, Wonder Woman, o traje completo que  incluye un generoso escote para unos pechos exuberantes

La Boreback pose

Algo similar ocurre con la postura / posiciones que se da a cada sexo. Mientras que los hombres presentan una posición dominante, la postura más popular con la que se representa a las mujeres es la "Boreback pose" en la que la heroína en cuestión enseña a la vez el trasero, el pecho y la cara, con la espalda curvada, para resaltar sus encantos . En general la postura de las mujeres refuerza su papel de objeto sexual, mientras que la de los hombres como individuo con poder.

En los cómics futuristas o de ciencia ficción el tema es en general un pretexto para dibujar cuerpos de mujeres jóvenes, embutidos en trajes ajustados, y de tejidos con brillo para simular los metales de los trajes y naves espaciales. Las científicas que parecen son escasas y su imagen a veces es asexuada. Las astronautas o capitanas de naves espaciales pueden estar dibujadas con la cabeza rapada, cascos y/o viseras, con lo cual en el dibujo es difícil identificarlas como mujeres. 
Los cómics de ciencia ficción actuales muestran a protagonistas femeninas en puestos de poder y decisión, como el de capitana o teniente, pero nunca ocupan el mando supremo. Estos cómics están muy inspirados o recuerdan a las películas militaristas o futuristas norteamericanas. 
Los ambientes son violentos y las protagonistas están endurecidas por ese mundo tan masculino. Reproducen los tópicos de asignación de roles genéricos de la cultura occidental actual. 
Muestran un sistema solar todavía lleno de misterios apasionantes en el que los humanos no han encontrado ningún oasis menos terrible que el mundo de este inicio de milenio. El terrorismo es una amenaza constante y la crueldad, la violencia y el miedo están por todas partes. Y presentan también un mundo futuro donde las relaciones entre sexos no son muy diferentes a los actuales.


Fuentes : La imagen de la mujer en el cómic: cómic feminista, cómic futurista y de ciencia-ficción -María Antonia Díez Balda / http://orbitadiversa.wordpress.com

jueves, 1 de diciembre de 2016

Gilda la escandalosa

Rita Cansino -- "The Dancing Cansino's

Margarita Carmen Cansino, era hija del bailarín sevillano Eduardo Cansino y de Volga Hayworth, una bailarina de los Ziegfeld Follies, que ya desde su adolescencia actuaba como bailarina profesional con su padre bajo el nombre de "The Dancing Cansino's".

Rita Hayworth a los 20 años

Para poder trabajar en el cine, Margarita tuvo que transformar radicalmente su físico para adaptarlo al gusto de Hollywood . Se tiñó de pelirrojo , recibió un tratamiento de electrolisis para hacer retroceder la línea de nacimiento de su pelo, próxima a sus cejas, y lograr una frente más despejada, y también tuvo que perder peso en esa transformación donde sus curvas marcarían la pauta de la belleza durante una década. Para el cine adoptó el nombre artístico de Rita Hayworth

Una de las películas más famosas protagonizada por ella es sin duda alguna Gilda, y laescena más recordada ,aquella en que Gilda aparece cantando y bailando sensualmente cantando “Put the Blame on Mame”, mientras se quita sensualmente un guante. La simbología de los guantes en la mentalidad freudiana (son símbolos del deseo sexual), unida al malévolo rumor que decía que en otros países Rita Hayworth hacía un desnudo integral, y que la censura española había cortado, dieron a esta escena las suficientes cantidades de morbo como para que permaneciera en la retina de los espectadores como una de las más eróticas del cine.

A todo esto hay que sumarle el título de la canción, que traducido significa, “Échale la culpa a Mame”. La tal Mame era una actriz y cantante francesa famosa por quitarse la ropa al final de cada actuación. La célebre canción está por lo tanto, muy pensada para esa escena de la película.


La “inmoral”, “obscena”, “escandalosa”, “escandalosísima” y “altamente ofensiva a los sentimientos religiosos” provocó en la España nacional católica un alud de descalificaciones y prohibiciones:
Telegrama del arzobispo de Burgos
Quedo amargamente dolorido se permita proyección que ofende corrompe desafía religiosidad proverbial Burgos sentido austeramente cristiano vieja Castilla. 
Nota del gobernador civil de Málaga 
Teniendo en cuenta el desagradable ambiente de inmoralidad de que viene rodeada la película Gilda y a petición de personas de destacado relieve social y político, por razones que mi autoridad estima justificadas, he resuelto suspender en esta ciudad la proyección de la mencionada película.
Boletín del Arzobispado de Granada

Un grupo de “universitarios católicos y españoles”:
Aparte de estar argumentada sobre un tema policíaco evidentemente crudo, la actuación de la primera actriz Rita Hayworth constituye, en nuestro sentir, la más descarnada muestra de inmoralidad proyectada desde el 1 de abril de 1939 en las pantallas españolas. La sensualidad, los movimientos, los trajes, las frases, las escenas, las incitaciones, en suma, a los más bajos instintos suponen en sí un rotundo pecado de escándalo y un ataque clarísimo contra las más elementales normas cristianas , entre las que el 6º Mandamiento de la Ley de Dios también condena los pecados del deseo y el 9º prohíbe, específicamente,, anhelar a la mujer del prójimo. Gilda, prostituta internacional de las de refinada especie , ve, al final de su actuación , premiada su vida anterior con el cariño del hombre amado. Esto y mucho más imposible de resumir en unas líneas, no puede ser tolerado por la moral católica.
Todo lo expuesto produce en el público que llena diariamente el local ( el cine Palacio de la Música, en la Gran Vía madrileña) y producirá, si no se evita, el que de ahora en adelante lo llene, en todas las ciudades y pueblos de España, una reacción de desenfreno y de liberación pasional cuyas consecuencias, además de suponer un pecado individual para gran parte de los espectadores, en su mayoría varones de todas la edades, tienen inevitables consecuencias sociales porque introduce en nuestra patria la conciencia de normalidad para conductas paganas y amorales en las que toda de Dios y todo sentido del pecado están excluidas.
Además, pues, de las razones morales enumeradas, una razón nacional de conservación de la moral colectiva exige que sean tomadas medidas implacables.
Fdo: Grupo de “universitarios católicos y españoles

Tambié Gilda fue motivo de inspiración para  el Bar Casa Vallés de San Sebastián, en donde para acompañar el vino, Blas Vallés sacaba unas veces guindillas, otras aceitunas e incluso otras anchoas. Uno de los clientes llamado Joaquín Aramburu, conocido en el barrio por Txepetxa, empezó a combinar la guindilla con la aceituna y la anchoa y las ensartaba en un palillo. Y como el inventó gustó a los amigos le llamó a esta banderilla Gilda, como la película de Rita Hayworth -que en 1946 se estrenaba en las pantallas-, porque era verde, salada y un poco picante. Y así nació esta banderilla en este bar y con este nombre.

Fuentes: http://albertogranados.wordpress.com / La censura cinematográfica en España-Alberto Gil-Ediciones B

sábado, 26 de noviembre de 2016

La censura de tebeos en la España franquista ( 2 de 2)


Manuel Fraga Iribarne 

La peor época llegó a partir de 1962, tras la llegada de Manuel Fraga Iribarne al Ministerio de Información y Turismo , aprobándose una ley en 1966 que eliminaba la censura previa; y que aparentemente aperturista supuso en la práctica que las editoriales y los autores crearan la terrible autocensura a fin de evitar sanciones, multas y suspensiones, que sin embargo fueron muchísimas más que las impuestas con anterioridad a dicha ley. 

El 19 de enero de 1967 se publica el Decreto por el que se aprueba el Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles, que regulará hasta el último detalle la forma, presentación y el contenido de dichas publicaciones, censura que no desaparecerá hasta 1977. 

Especialmente importante es el artículo 9º de dicho Estatuto que establece lo que "habrá de evitarse cuanto suponga o pueda suponer" en dichas publicaciones, que implica ,entre otras cosas, tapar escotes, cubrir brazos y piernas, disimular formas anatómicas...., y además la violencia, las armas y cualquier aventura arriesgada, elementos primordiales de la historieta de aventuras. ¿Se puede entender un tebeo de aventuras medievales sin espadas y sin luchas? Se pudo, con los resultados absurdos que pueden comprobarse en algunas de las imágenes que ilustran esta entrada


ESTATUTO DE PUBLICACIONES INFANTILES Y JUVENILES 

DECRETO 195/1967, de 19 de enero, por el que se aprueba el Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles.
La Ley catorce/mil novecientos sesenta y seis, de dieciocho de marzo, de Prensa e Imprenta, establece en su articulo quince que un Estatuto especial regulará la impresión, edición y difusión de publicaciones que por su carácter, objeto o presentación aparezcan como principalmente destinadas a los niños y adolescentes.
La importancia del desarrollo creciente de estos medios informativos y la trascendencia de su influjo en la formación de la infancia y la juventud en todos los aspectos, que han venido a constituir en nuestros días uno de los fenómenos de mayor interés sociológico y a delimitar una zona en que confluye de manera unánime la preocupación de los Gobiernos, impone la conveniencia de dictar, en cumplimiento del aludido mandato legal y dentro de los principios que inspiran la orientación general este terreno, las normas especiales necesarias para adecuar la ordenación jurídica de la materia al cumplimiento de los fines que exigen las especiales características del público lector a que dichas publicaciones van destinadas.
En su virtud, haciendo uso de la autor1zación contenida en el artículo quince de la Ley catorce/mil novecientos sesenta y seis, de dieciocho de marzo; a propuesta del Ministro de Información y Turismo; de conformidad con el dictamen del Consejo Nacional de Prensa; oído el Consejo de Estado, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día trece de enero de mil novecientos sesenta y siete,
DISPONGO:
Artículo primero.-Se aprueba el presente Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles que a continuación se inserta. 
Articulo segundo.-Quedan derogados el Decreto de veinticuatro de junio de mil novecientos cincuenta y cinco y la Orden Ministerial de la misma fecha. 
Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a diecinueve de enero de mil novecientos sesenta y siete. 
FRANCISCO FRANCO 
Ministro de Información y Turismo 
MANUEL FRAGA IRIBARNE

Resumen
Capítulo I
(…)

Art. 2º. Se entenderá por publicaciones infantiles y juveniles las que por su carácter, objeto, contenido o presentación aparecen como principalmente destinadas a los niños y adolescentes.
(…)
Art. 5º. Las aludidas publicaciones se clasificarán ·en las siguientes categorías:
a) Publicaciones infantiles: aquellas que se destinen exclusivamente menores de catorce  años. 
b) Publicaciones juveniles: aquellas que se destinen exclusivamente a mayores de catorce años y menores de dieciocho.
c) Publicaciones infantiles y juveniles: aquellas que se destinen indistintamente a un público lector de edad inferior a dieciocho años.
c) Publicaciones infantiles y juveniles: aquellas que se destinen indistintamente a un público lector de edad inferior a dieciocho años.
Art. 6º. Las publicaciones comprendidas en los apartados a),b) y c) del artículo anterior podrán ser destinadas, dentro de los límites de edad que se determinan a lectores de uno y otro sexo o específicamente a un público lector masculino o femenino.
Art. 7.°. Además de la debida constancia de los datos exigidos para cada clase de publicaciones en el artículo 11 de la Ley de Prensa e Imprenta, todas aquellas a que este Estatuto se refiere habrán de hacer constar en portada y en forma destacada inmediatamente encima o debajo del título y con un tipo de letra de tamaño no inferior a la mitad del utilizado para éste la categoría a que corresponden dentro de las señaladas en el articulo 5.° Cuando vayan destinadas a un público lector exclusivamente femenino o masculino se indicará también así de manera expresa, entendiéndose en caso contrario que se dirigen a lectores de uno y otro sexo.
Capítulo II
Art. 8°. Sin perjuicio del sometimiento a las limitaciones contenidas en el articulo 2.° de la Ley de Prensa e Imprenta,las publicaciones infantiles y juveniles deberán adaptar su contenido al especial carácter del público lector a que en cada caso van dirigidas, cuidando especialmente de acentuar el respeto a los valores religiosos, morales, politicos y sociales que inspiran la vida española.

Art. 9º. Para el debido cumplimiento de lo dispuesto en el artículo anterior, en el contenido de las publicaciones infantiles y juveniles habrá de evitarse cuanto suponga o pueda suponer:
a) Exaltación o apología de hechos o conductas inmorales o que puedan ser constitutivos de delito, o presentación de los mismos en forma tal que pueda causar perturbación en la formación del lector y sin la debida consecuencia de reprobación, o que muestre o sugiera técnicas para su comisión. 
b) Presentación escrita o gráfica de escenas o argumentos que supongan exaltación o justificación de comportamientos negativos, o defectos o vicios individuales o sociales, o en que se resalte el terror, la violencia, el sadismo, el erotismo, el suicidio, la eutanasia, el alcoholismo, la toxicomanía o demás taras sociales, o tratamiento de los temas en forma morbosa o sensacionalista o que de alguna manera. Pueda originar perturbación o desviación psicológica o educacional de los lectores. 
c) Exposición, admisión o estimulo del ateísmo o tratamiento o presentación de temas que puedan suponer o sugerir error, equivoco o menosprecio acerca de cualquier religión o confesión religiosa, su culto, sus ministros o sus fieles, o presentación de escenas o argumentos que puedan implicar desviación del recto sentido religioso. 
d) Exaltación o alabanza de  cualquier emulación o estímulo que pueda  suscitar sentimientos de odio, envidia. rencor, desconfianza, insolidaridad, deseo de venganza, resentimientos , falsedad, injusticia o culto desproporcionado y ambicioso de la propia personalidad. 

En El Capitán Trueno aparecido en 1956 se mostraban escenas de acción y de violencia, cruzados, guerra entre religiones, entre otros contenidos que representaban un nuevo estilo, lo que justificó el enorme éxito de la serie. En los años 60 la Comisión de Publicaciones Infantiles y Juveniles, aplica nuevos criterios a la censura previa, afectando dirctamente a El Capitán Trueno y El Jabato donde la acción y la violencia casi desaparecen , y así aparecen viñetas como las que se muestran,en las que los personajes sin armas o suprimiento un cocodrilo resultan incomprensibles y absurdas. 
e) Atentado a los valores que inspiran la tradición, la historia y la vida española o la tergiversación de su sentido, así como a los de índole humana. patriótica, familiar y social en que se basa el orden de convivencia de los españoles.
 f) Inadecuación de los espacios publicitarios al especial carácter del público lector a que van destinadas las publicaciones y el debido respeto a lo que se establece en este articulo y en el anterior. 
g) Presentación de asuntos que por su fondo o por su forma no pertenezcan al mundo de las menores. 
h) Narraciones fantásticas imbuidas de superstición científica que puedan conducir a sobreestimar el valar de la técnica frente a los valores espirituales.
i) Desviación en el uso correcto del idioma o deformación estética, cultural o educacional de sus lectores. 
(…) 
La censura llegó también al tebeo infantil. Carpanta no podía ser tan mísero como se diseñó porque en la España de Franco no se pasaba hambre. Zipi y Zape, modelos de rebelión contra la autoridad paterna, también se suavizaron con el tiempo. "Los personajes vivos y bestias de 1947 a 1958 dieron paso a otros, hasta 1970, infantilizados y endulzados" A Vázquez le llamaron la atención porque el policía burlado en un tebeo se parecía demasiado a los guardias españoles. Desde entonces, la norma tácita en el gremio de la plumilla fue dibujarlos como agentes extranjeros (bobbies británicos o gendarmes franceses). Asimismo para evitar identificar las situaciones como ocurridas en España, las pesetas pasaron a llamarse piastras.  

Otro caso de censura absurda  ocurre en 13 Rue del Percebe, de Francisco Ibañez. En la primera etapa de la serie , en uno de los pisos ,  habita  un científico loco, parodia de ciertos personajes clásicos de terror y ciencia-ficción que juegan a ser Dios, como el doctor Frankenstein de Mary Shelley o el doctor Moreau de H.G. Wells. Inicialmente se dedica a hacer todo tipo de experimentos macabros, siempre con una expresión sádica que con el tiempo se irá suavizando. Aproximadamente en octubre de 1961 comienza a especializarse en la fabricación de monstruos, cuyo aspecto suele parecerse a la imagen clásica de Boris Karloff en la película de 1931 Frankenstein. El monstruo pasa a ser un personaje cotidiano en la serie, y muchos gags se centrarán en la relación que establece con su creador. Este original personaje desaparecerá del edificio en la primavera de 1964 por obra de la censura, que no veía con buenos ojos la presencia de un personaje creador de vida, ya que "solo Dios puede dar vida"

Tras haber aparecido en 148 páginas, el personaje se despide anunciando su mudanza por problemas de espacio: proyecta fabricar un monstruo gigantesco. Nunca se tuvo noticias de su vida posterior. Durante 21 páginas, publicadas a lo largo de medio año, el piso quedará deshabitado, y la portera irá enseñándolo a sucesivos candidatos a alquilarlo. Las deficientes condiciones del piso serán el hilo conductor de los chistes de esta etapa. Finalmente, el piso será ocupado por un sastre chapucero que no suele dejar satisfechos a sus clientes, pero tiene la suficiente cara dura para no inmutarse ante las reacciones de éstos.


(...) 
Otro elemento que supongo que influiría bastante en las producciones de Bruguera entre los años 50 y los 70 sería la censura.
Sí, claro, indudable. Pero como sabía ya de qué pie cojeaba la censura, y tenía mucho trabajo, no podías permitirte el lujo de enviar una página y que te viniera devuelta por la censura. Era impensable ponerse a repetir algo, entonces trabajabas con un ojo puesto aquí y el otro en la oficina de censura, y hacías cosas para que no ocurriera nada. Aún así y todo, nos venían cosas devueltas, que decías “¿Será posible? ¿Qué habré hecho yo aquí?”. Venían cosas devueltas, pero era una mínima parte. En toda mi vida trabajando para Bruguera sólo me habrán venido devueltas, y no realmente devueltas, sólo para arreglarlas un poco, un par o tres de páginas. Un detalle determinado que decían: “Esto hay que quitarlo”
¿Y con qué motivo?
En la revista Can Can yo hacía una sección que la empezó Manuel Vázquez que era La historia ésa vista por Hollywood. Él la dejó después de diez o doce páginas y me tocó a mí continuarla. Cuando ya llevabas un montón de personajes ya no sabías qué hacer, empezabas a meter ahí que si Fantomas, que si esto, que si lo otro, y una vez se me ocurrió meter a la Ballena Blanca, a Moby Dick. En una viñetita, no tenía ninguna importancia, se veía una cueva submarina, y se veía a Moby Dick, la ballena, con el ballenato al lado, empreñado y tal, en el suelo había unos cuantos pulpitos que salían corriendo, el ballenato estaba allí metiendo la bronca, mientras fuera de la cueva se veía un pulpo enorme allí escondido. No tenía la mayor importancia, ¿no? ¡Joder! Vino la contestación de censura diciendo que cómo se permitía ese libidinoso colaborador poner un adulterio en una revista infantil. ¡Hostia, pero si son ballenas!
Vamos, que en cuanto que se despistaban…
Salió una vez la cosa más bestia del mundo. Salía en la 13 Rúe del Percebe, en la calle, un perro que se estaba comiendo un hueso tranquilamente, simplemente, sin ninguna intención. ¡Pues coño, resultaba que aquel perro se estaba lamiendo su miembro viril! ¡Hostia! ¡Llegaba un momento en que para hacer una línea recta te lo pensabas! ¿Cómo lo interpretarán estos señores de la censura?
 ¿Todas las páginas pasaban por la censura?
Sí, sí, todas, todas, absolutamente todas.
 ¿Tenían unas directrices previas expresas?
Sí, claro, había unas directrices. Lo que ocurre es que personal de la oficina de censura, por temor a su dirección, a sus jerifaltes, si las directrices eran hasta aquí, ellos llegaban mucho más lejos. En cuanto surgía cualquier pequeña duda: “¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!”. Entonces el director de censura era un cura, el padre Vázquez le llamaban, y a veces le habían comentado en la editorial páginas que había devuelto la censura con la cruz roja y se meaba de risa, decía “Están locos, están locos, están locos”. 
 ¿Recuerda algún otro problema que tuvieran otros dibujantes?
Sí, Jorge, el que hacía Doña Urraca, hizo un personaje que se llamaba Don Pancho, que tenía su mujer, que se llamaba Doña Pancha, llevaba las clásicas trenzas, y se estuvo publicando durante tiempo, hasta que vino una devuelta, tachada, y pensamos “Se habrán equivocado, pues no hace años que se está publicando esto, ¿qué pasa?”. Antes de romperla preguntaron, porque igual era un error. Llegó una respuesta diciendo que no, que aquella señora llevaba una trenzas, y que las trenzas incitan a los niños a la masturbación.
 El peinado de Doña Pancha antes y despues de la censura
Santiago: Y lo decían así, con toda la cara.
A Vázquez también le ocurrió, con Las Hermanas Gilda. En muchas de las historias de las Hermanas Gilda, la gracia era que la gorda se buscaba un novio, y el novio al final era una cosa rara, un tipo raro. Y en una de las historietas lo que pasaba era que el novio era un centauro, y se veía la última viñeta a la gorda sentada encima del centauro, corriendo tan feliz, y a la otra mirando desde lejos, lo clásico en las historietas de las Hermanas Gilda. También vino devuelta, y la explicación fue que un centauro, a fin de cuentas, era un hombre, y que aquel hombre iba desnudo, y que las Hermanas Gilda no podían ir montadas encima de un hombre desnudo.
Santiago: De todas formas, imagino que tendrían más problemas los autores de cómic de aventuras, más realista.
Sí, pero ellos también lo tenían en cuenta. Ya sabían que cuando se daban un beso, el puño había de caber entre las bocas de los dos que se están besando. Cuando iba a hacer el día de viñetaje, a veces me pasaba que en el Can Can, en la contraportada, sacaban la foto de una artista, y me decían “Oye, Ibáñez, súbele un poco esto de aquí”. No enseñaba nada, pero yo decía “¿Hasta donde? ¿Hasta aquí? ¿Hasta aquí? ¿Hasta aquí?”, “Hasta donde puedas, tú súbelo hasta donde puedas”. Eran todo gilipolleces.
Santiago: ¿Y a los dibujantes a veces no les divertía burlar a la censura?
Sí, a veces pasaba. A veces en las páginas que llamábamos de actualidad se metía una señora imponente, con gente alrededor, cuidado, sin tocarla ni nada, metías a un tío pequeñajo allí agarrado a una pierna, y ni siquiera se fijaban, si lo hubieran visto la habrían devuelto inmediatamente “¡Pero qué hace ése, que la está cogiendo! ¡La mujer es santa!”. Esto de que “la mujer es santa” era una coña también. Muchas cosas desaparecieron, como Don Pío, de Peñarroya, que desapareció porque “atacaba la sacrosanta unidad de la familia española”, y entonces en vez de ser el padre, la madre y el hijo, se convirtieron en el tío, la tía y el sobrinito, y entonces ya valía.
 (...)
Manuel Vázquez
 Entrevista a Manuel Vázquez
Yo me pasaría horas enteras hablando de anécdotas increíbles protagonizadas por la censura. Cosas absolutamente absurdas. Y es que a la censura se le podría escapar una teta, pero no se le olvidaría jamás el hacerte subir todos los escotes. En una ocasión me censuraron la palabra “dromedario”. Me dijeron que era un insulto. Yo les dije que dromedario era un animal. Me contestaron que no era un animal. Se buscó un diccionario. “Hombre, pues es verdad que es un animal. No lo sabía. Pero también es un insulto". Y se tachó.
Creé las Hermanas Gilda aprovechando el nombre de la película Gilda. Los personajes eran, en principio, muy eróticos. Siempre estaban buscando novio, hasta que la censura lo echó abajo. 
 
Costaba patéticas discusiones con el censor que éste autorizara el moño que que solía llevar una de las hermanas Gilda de Vàzquez, porque, informaba el censor a voz en grito , debería a ustedes habérseles ocurrido que las mujeres con moño son las más excitantes en la cama. Confieso, imbécil de mí, que que no se me había ocurrido nunca, pero desde entonces anduve excitadísimo por pasillos y despachos oficiales, descubriendo que eran arotizantes, y de qué modo, hasta las curvas de una butaca isabelina.(  Francisco González Ledesma) 
El caso Superman  

Las aventuras de Superman en España tiene también una historia curiosa.


Superman llegó a España en 1952 procedente de la editorial mexicana Novaro en su revista "Ediciones Recreativas". En marzo de 1964, la censura española -a través de la Comisión de Información de Pulicaciones Infantiles y Juveniles- realizó un estudio sobre ’lo perjudicial para la educación juvenil de las aventuras de superhéroes’ y, como resultado, la Dirección General de Prensa prohibió la entrada de estas revistas en España. Sin embargo, el problema se venía arrastrando ya desde 1961, pues a partir de ese año no todas las revistas de Superman llegaban a la península. El último número que llegó fue el 429, que se correspondía con el 103 USA de Superboy.

El motivo de la prohibición era cosa de la censura religiosa, que sostenía la peregrina teoría de que los poderes de los superhéroes podían producir en las mentes juveniles su equiparación con los seres celestiales , ya que dichos poderes estaban exclusivamente reservados a Dios o santos o vírgenes a quienes solo Él podía otorgar ese don.

El caso es que semejante tontería duró nada menos que hasta 1971, año en el que acabó la prohibición y volvieron las revistas de Novaro, que ya iban por la numeración 830. En el ínterin, se había reducido ligeramente el tamaño del cuaderno, la calidad del papel era peor y las traducciones y rotulación muy malas, al punto de que se resumía tanto los textos que las aventuras a veces resultaban absurdas e incomprensibles.




En 1976, el Ministerio de Información y Turismo lanzó la campaña "Donde hay un tebeo habrá un libro", la cual fue criticada por alguna asociación de profesionales debido a que denigraba al medio, ignorando su verdadera naturaleza.


Viñetas contra burócratas: La censura en el cómic»
Charla de Absence en UCMCOMIC, Universidad Complutense de Madrid.
Fuentes: Apuntes para una historia de los tebeos - Antonio Martín - Editorial Glènat /Tebeos censurados -- Manuel Barrero - http://factoriadelcomic.blogspot.com.es /Tebeos mutilados –Vicente Sanchís-Ediciones B /El comic femenino en España - Juan Antonio Ramíez -Editorial Cuadernos para el Diálogo / Revista Ciudadano 1/6/1976- 40 años de censura infantil-Pacho Fernández Larrondo. / Decreto 195/1967, de 19 de enero por el que se aprueba el Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles–BOE nº 37 de 13 de febrero de 1967./ Del tebeo al manga- VVAA-Editorial Panini./ DC Comics Enciclopedia - Editorial DC Comics./ http://seronoser.free.fr

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La censura de tebeos en la España franquista ( 1 de 2 )


La censura ha sido aplicada por todas las sociedades desde que vieron la luz las primeras revistas y periódicos, de manera más intensa acaso durante los periodos políticamente convulsos del siglo XIX, en los que el Antiguo Régimen quería perpetuar sus representantes y la burguesía ascendente, civil y laica, aspiraba a obtener su porción de poder en los gobiernos. Las monarquías absolutistas y las dictaduras han sido las que con más dureza han reprendido a los periodistas díscolos y a los dibujantes atrevidos, lo cual ha perdurado hasta la segunda mitad del siglo XX, en cuyos años todavía se mantuvieron en vigor normas de censura que se aplicaban con mayor o menor dureza según el capricho de los ministros del Ministerio de Información y Turismo para el caso de España.



Los tebeos españoles han padecido dos tipos de censura en esencia, la aplicada por el ejército y la aplicada por la iglesia. La aplicada por los militares fue siempre de sesgo político e ideológico y ha estado presente no solamente bajo el gobierno militar del general Francisco Franco, también existió en el principio del siglo XX y durante el periodo republicano, recordemos la Ley de Jurisdicciones y los tapamientos de muslos o de escotes y otros retoques en tebeos anteriores a la guerra civil, si bien en su mayor parte se trataba de censuras que ya estaban en las historietas que se traducían. 



Durante el franquismo la censura fue ideológica sobre todo en los primeros años de la dura posguerra, pero después se aplicó una censura de corte moral, con mayor intensidad paradójicamente durante el llamado postfranquismo, al final de la dictadura. Tras este tipo de censura estuvo siempre la iglesia católica, perennemente vigilante sobre las publicaciones dirigidas a su feligresía y con enorme interés por controlar la prensa dirigida a la infancia, pues eran los futuros fieles a la par que los ciudadanos más fácilmente maleables.

Estos han sido los agentes de la censura, los “villanos” que solemos escoger en nuestro imaginario para representar la imagen inquisitorial de lo que solemos llamar “censor”. Pero hay otras censuras y otros modos de comprender la censura. Puesto que existe la censura por razones económicas, es decir, la que dicta el mercado y los intereses particulares de empresarios y públicos a los que dirigen sus productos. Y está la autocensura, o la corrección previa (incluso en contra de los principios que uno sostiene), con el fin de evitar enfrentamientos innecesarios con la censura ideológica o moral, o ya ni eso: contra las corrientes imperantes de pensamiento o las modas, eso que se suele llamar “lo políticamente correcto” y que se refiere a lo social.


Bajo el gobierno de Franco se dieron todo tipo de censuras, y así el espectro de “culpables” de haber mutilado tebeos se amplía. El cuadro se completa con los educadores que intentaron dirigir el modelo de aprendizaje de los niños, cuya base pedagógica estuvo integrada por religiosos durante décadas. En segundo lugar, con los empresarios que actuaban de acuerdo con los intereses del público incrementando el morbo o acentuando la exaltación de ciertas pasiones, y que se retraían cuando les interesaba comercialmente. Y, en tercer lugar, hubo una masa informe de funcionarios y administradores que obedecían órdenes o que hacían lo posible por contentar a sus jefes, cuyo ejercicio reprobatorio diario, seguramente rutinario y de trámite, fue el que se aplicó sobre los tebeos españoles a la postre. 

Fue a partir de los años 50, coincidiendo con la relevancia que el cómic adquiere en países como Francia y EEUU cuando empieza a haber una censura especializada en publicaciones para el público infantil y juvenil. A partir de aquí al régimen de Franco le preocupa todo: que haya demasiada violencia, que se cuestione la autoridad paterna o social, que se muestra a una sociedad que disguste a los niños o les provoque rechazo y aprensión....

Al crearse en 1951, el Ministerio de Información y Turismo, pasaron las revistas a depender de la Dirección General de Prensa, constituyéndose por orden ministerial del 21 de enero de 1952 una Junta Asesora de la Prensa Infantil, en la que se encontraban representantes de la Acción Católica, Comisión de Ortodoxia y Moralidad, Departamento de Prensa y Propaganda del Frente Juventudes,.., como primera demostración a nivel oficial de un interés por la las publicaciones de este tipo.


En esa fecha se dictan unas “Normas sobre la Prensa infantil y juvenil”, en las que se se hace una separación en dos grupos de niños, según la edad. Para el primer gupo, entre 6 y 10 años, la normativa no hace distinciones entre las publicaciones masculinas y femeninas, diferencia que sí aparece en el grupo entre los 10 y los 14 años. 


Prohibiciones para publicaciones para niños entre 6 y 10 años.
1.Cuentos de crímenes, suicidios y todos a aquellos en que aparezcan entes repulsivos que puedan perjudicar el sistema nerviosos de los niños.
2.Cuentos en lo que invoque al diablo para obtener algún éxito. 
3.Deben evitarse los cuentos en que sea protagonista triunfante el tipo de niño aparentemente bueno, pero de bondad falsa o finjida, que hace antipática la virtud.
4.Separar ángeles y hadas, porque no son armónicos y pueden traer confusión en las mentes infantiles. 
5.Historietas o cuentos en los que se exalte o presente simpático al niño díscolo y desobediente, sin confundirlo con el rebelde , cuando esta rebeldía sea para oponerse a la injusticia o la sinrazón que pretende imponerse por la fuerza.
6.Historietas que traten con realismo excesivo o impropio la relación de los sexos, tanto se trate de personajes humanos como de animales.
7.Huir del naturalismo con fondo panteísta.
8.Los cuentos populares que presenten ciertas crueldades por las cuales deben calificarse como inmorales.
9.Historietas o cuentos en que el amor sea tratado sin la conveniente idealidad y delicadeza.
10.Historietas o cuentos en los que quede malparada la autoridad de los padres, maestros, sacerdotes, y, en general las personas mayores.
11.Los que alaben los malos actos; por ejemplo, la pereza, la mentira, etc.
12. Historietas que pongan en ridículo la vida familiar, como las que señalan engaños matrimoniales, la mujer que hace trabajar al marido en menesteres caseros mientras ella descansa, etc.

Prohibiciones para publicaciones para niños entre 10 y 14 años.

Las prohibiciones se estructuran en tres apartados: 1) ,el relativo a la moral; 2), a la Religión; y 3), a la vida familiar y social.
Prohibiciones en lo referente a la moral
1. Láminas o descripciones que puedan excitar la sensualidad.
2. Las novelas de trama amorosa en que aparezcan con viveza las efusiones o entren en el argumento deslices o adulterios. 
3. Presentar las cosas prohibidas dentro de la moral tan sencillas , corrientes y naturales, que las muchachas piensen que no hay en ellas mal alguno.
4. La exaltación del divorcio, el suicidio,la eutanasia.
5. Las descripciones que puedan despertar una curiosidad malsana en torno a los misterios de la generación.
6.Se refiere a las novelas policíacas.
7.Aquellas historietas que fomenten los malos hábitos o vicios: la pereza, el alcoholismo, etc.
8.Relatos que aun bien intencionados y excelentes para un pais determinado, reflejan costumbres no adaptadas al nuestro, como `por emplo los besos entre jóvenes de diferente sexo, las disputas religiosas entre protestantes y prosélitos de otra religión, etc.
Prohibiciones respecto a la religión
Tienden todas a preservar el monopolio de la Iglesia Católica en materia religiosa y conservar y propagar la ortodoxia del dogma.
Prohibiciones relativas a la vida familiar y social
1,Las que van en desprestigio de la autoridad de los padres,maestros, de las autoridades civiles o de la patria: el derrotismo.
2.Las que despiertan sentimientos de envidia, rencor ,venganza y odio de clases.
3.Todo cuanto atente a los principios fundamentales del Movimiento Nacional, el concepto de la vida y de la historia que debe tener lo español, inspirado en aquellos principios, y el sentido católico de la existencia que debe informar toda la vida española.


Aparte de esta reglamentación de carácter negativo se dictaron unas “Normas literarias” a las que debían ajustarse las publicaciones infantiles:
Los temas que traten las publicaciones infantiles deberán pertenecer fundamentalmente a al mundo de los niños ( se rechazan por ejemplo, “las suegras feroces, las trifulcas conyugales, los apuros monetarios,...”).
La educación deberá examinarse con arreglo a cada una de las dos clasificaciones de edad, concediendo mayor margen de fantasía a la primera infancia y una dosis de mayor realismo a la segunda.


El 24 de junio de 1955 se dicta un decreto conteniendo algunas aclaraciones a las normas del 52, que no añaden nada nuevo en cuanto a la regulación del contenido con respecto al texto anterior, si bien hay un intento de sistematizar la nomenclatura en los relativo a las publicaciones periódicas.Así, en el artículo 4º se establece una triple denominación:
a) “Revistas infantiles” para los niños y niñas de hasta 10 años. 
b) ”Revistas para los jóvenes” si van dirigidas a los adolescentes del sexo masculino. 
c) “Revista juvenil femenina” si se orientan a las adolescentes del sexo femenino.

(Continuará,,,,) 

Fuentes: Apuntes para una historia de los tebeos - Antonio Martín - Editorial Glènat / Tebeos censurados -- Manuel Barrero - http://factoriadelcomic.blogspot.com.es /Tebeos mutilados –Vicente Sanchís-Ediciones B / El comic femenino en España - Jose Antonio Ramírez -Editorial Cuadernos para el Diálogo /Revista Ciudadano 1/6/1976- 40 años de censura infantil-Pacho Fernández Larrondo. / Decreto 195/1967, de 19 de enero por el que se aprueba el Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles –BOE nº 37 de 13 de febrero de 1967./ Del tebeo al manga- VVAA-Editorial Panini / DC Comics Enciclopedia - Editorial DC Comic.